
Es así como la introducción de las máquinas en la producción ha conmocionado el trabajo de los artesanos. Y es que no se necesita haber estudiado mucho para hacer funcionar una de estas máquinas. El dueño de un telar mecánico necesita unos pocos trabajadores para manejarlas pero ahora los tejedores serán remplazados si se instalan una de esas máquinas.
Pero ahora ya no valía de nada lo aprendido por el artesano porque el trabajo de la máquina era superior ya que eran más rápidas y más baratas. A ellas no les hacía falta descansar jamás.
Por todo esto el fabricante se ahorraba el sueldo que hubiera tenido que pagar a 100 artesanos para que llevaran una vida feliz.
En concusión se necesitaban muy pocos trabajadores y sin preparación.
En cualquier cuidad de Europa se tienen lugar diálogos como este
- Necesito gente que atienda mi fábrica- dice el empresario.
-Nosotros podemos trabajar.-dice el artesano
-¿Por cuánto? ¿Y cuántas horas? Pregunta el amo
-Lo justo para llevar una vida feliz – contestan uno de ellos
-Para una rebanada de pan y 10 horas.-contesta otro
-12 horas y media rebanada de pan-añade el último
- Te escojo a ti… pero la máquina no duerme.
-No se preocupe traeré a mi hijo
– Vale- dice el empresario satisfecho
Kart Marx es un socialista que opina de manera distinta, que según el debemos apropiarnos de las máquinas por la fuerza para que sean nuestras. Para vencer la estrategia del fabricante debemos proclamar una huelga hasta conseguir lo que queremos y nos juntamos todos los obreros del mundo. No habrá poseedores ni desposedores.
De esta manera el más malvado y que pague menos puede vender más barato y tener más éxito. Los demas fabricantes se ven obligados a tratar igual a sus trabajadores para conseguir el mismo éxito como las máquinas lo hacen más rápido y barato los antiguos tejedores, herreros, y landeros y carpinteros han caído en una miseria absoluta y van buscando trabajo de fábrica en fábrica a causa del poco trabajo que hay, los artesanos han decidido destrozar las máquinas. Pero han impuesto la pena de muerte a quien lo haga, pero aún así el resultado para la mayoría es la miseria general.
Pero ahora ya no valía de nada lo aprendido por el artesano porque el trabajo de la máquina era superior ya que eran más rápidas y más baratas. A ellas no les hacía falta descansar jamás.
Por todo esto el fabricante se ahorraba el sueldo que hubiera tenido que pagar a 100 artesanos para que llevaran una vida feliz.
En concusión se necesitaban muy pocos trabajadores y sin preparación.
En cualquier cuidad de Europa se tienen lugar diálogos como este
- Necesito gente que atienda mi fábrica- dice el empresario.
-Nosotros podemos trabajar.-dice el artesano
-¿Por cuánto? ¿Y cuántas horas? Pregunta el amo
-Lo justo para llevar una vida feliz – contestan uno de ellos
-Para una rebanada de pan y 10 horas.-contesta otro
-12 horas y media rebanada de pan-añade el último
- Te escojo a ti… pero la máquina no duerme.
-No se preocupe traeré a mi hijo
– Vale- dice el empresario satisfecho
Kart Marx es un socialista que opina de manera distinta, que según el debemos apropiarnos de las máquinas por la fuerza para que sean nuestras. Para vencer la estrategia del fabricante debemos proclamar una huelga hasta conseguir lo que queremos y nos juntamos todos los obreros del mundo. No habrá poseedores ni desposedores.
De esta manera el más malvado y que pague menos puede vender más barato y tener más éxito. Los demas fabricantes se ven obligados a tratar igual a sus trabajadores para conseguir el mismo éxito como las máquinas lo hacen más rápido y barato los antiguos tejedores, herreros, y landeros y carpinteros han caído en una miseria absoluta y van buscando trabajo de fábrica en fábrica a causa del poco trabajo que hay, los artesanos han decidido destrozar las máquinas. Pero han impuesto la pena de muerte a quien lo haga, pero aún así el resultado para la mayoría es la miseria general.
Desde entonces algunos nos hemos dado cuenta de la imposibilidad de seguir así. Nos parece injusto que algunos por el hecho de haber heredado alguna máquina, tuviera derecho a tratar a sus trabajadores como un noble nunca lo hubiera tratado a sus campesinos. Pensemos que las máquinas deberían pertenecer a los trabajadores, es decir ser propiedad común.
Deberían darnos a todos los trabajadores una participación en todos los beneficios. ¡Luchemos por el socialismo! Nuestra ideología.
En efecto tal y como están las cosas ya no hay ni tejedores, ni zapateros, ni herreros según piensa Marx.
Porque ya no se necesita el trabajo manual ahora solo existen poseedores y desposeídos. A lo que es lo mismo capitalistas y proletarios. Son dos clases sociales que están en constante lucha entre si porque el capitalista quiere producir el máximo posible y pagar lo mínimo mientras que el trabajador solo desea cobrar más. Según Marx dejara de ver capitalistas y proletarios cuando eliminemos la propiedad privada.
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