Esta mañana me he despertado con el canto del gallo y he encendido la vela. En seguida he abierto la ventana y me he puesto a observar el amanecer. Cantaban los ruiseñores, entonces ha aparecido mi vecina que llevaba una cesta llena de frutas en la cabeza, como todos los días a la misma hora. La he saludado con una sonrisa y ella a mi con un guiño de ojos.
Una vez más mi abuela me ha llamado y me he dirigido a la mesa a tomarme el vaso de leche recién ordeñada con dos trozos de pan del que nos ha hecho mi abuelito.
Luego me he dirigido a los campos donde con todos mis hermanos y mis primos estamos sembrando trigo. Después hemos ido a recoger patatas, y algunas manzanas a la huerta.
Al volver a mi casa, he tenido que ir al corral a coger huevos para la cena y a continuación he ido al pozo a por agua para lavarme.
En esta época todos somos campesinos y nos dedicamos a la agricultura, cultivamos trigo, cebada, frutas, verduras, legumbres, a mí personalmente lo que más me gusta son las uvas y lo que se saca de ellas. También nos dedicamos a la ganadería cuidamos las ovejas, los cerdos, las vacas y muchos más animales. En mi tiempo libre me gusta ir al río a ver como mis hijos juegan y a enseñarles a pescar y a cazar ranas.
En la aldea vivimos todos juntos, mis hermanos, mis cuñados, mis sobrinos, que algunos ya se han casado y yo vivo en la casa de mis padres… en fin convivimos y nos ayudamos mutuamente.
Nuestra casa es sencilla lo más grande es la sala donde solemos comer. Tenemos pocos muebles hechos por el carpintero del pueblo. En una pequeña habitación duermen mis hijos y en el dormitorio principal, duermo yo con mi mujer.
Nos vestimos casi siempre con la misma ropa y todos vamos prácticamente igual, la ropa de mi pequeño Antonio es la que ya no le queda bien a mi hijo Samuel.
Por otra parte vivimos muy cerca del patrón que es el propietario de las tierras. Él viene a supervisar diariamente lo que hacemos y a veces nos trata como a lo que él cree que somos, seres inferiores a él.
Su casa es muy grande, cómoda y bonita, es decir burguesa. Vive con algunos sirvientes y con su mujer, su hijo y su padre.
Su casa es muy grande, cómoda y bonita, es decir burguesa. Vive con algunos sirvientes y con su mujer, su hijo y su padre.
En este momento hay muy pocas ciudades en Europa. Donde viven las personas que tienen más dinero, como comerciantes, mercaderes, abogados, o artesanos. Y hay muchas aldeas donde vivimos nosotros los campesinos.
Las familias son muy numerosas para asegurar la supervivencia porque la esperanza de vida es de 30 años, a causa de las epidemias, la mortalidad infantil y el hambre.
Hoy era día de mercado y me he desplazado con gran dificultad a la ciudad- he tardado casi todo el día- para visitar a mi tío el artesano y de paso he comprado cosas necesarias como un cántaro, una azada y más herramientas de trabajo.
Mi tío que vive en la ciudad se dedica a la alfarería.He ido a visitar su taller, donde ejerce el oficio de maestro de alfarería en el gremio de artesanos. Iba acompañado de un oficial y dos aprendices que estaban en prácticas y les enseñaban a ejercer su oficio. Pertenecen al gremio de artesanos y se dedican a hacer los objetos realizados con arcilla que después se cuecen una sola vez . Elaboran las ollas o pucheros, platos, y botijos y una lista interminable de piezas.
Según me ha contado mi tío que hay unos estatutos gremiales que establecen la jornada de trabajo, las pruebas y los avales para que puedan acceder al oficio. El gremio les proporciona ayudas a sus agremiados cuando les va mal en el negocio.
En esta época no hay libertad industrial, ya que no pueden producir toda la cantidad de productos que les apeteciera, sino los necesarios. También hacen una revisión para verificar su calidad, cantidad y el precio de lo que fabrican.
En el campo las cosas están empezando a cambiar. El otro día en la corte de justicia, algunos campesinos y propietarios propusieron un total cercamiento de las tierras comunales.
Según los que están a favor obtendríamos muchos beneficios como por ejemplo: conseguir un número mayor de reses con la misma cantidad de alimentos o que los ovinos y bovinos serán de una raza mucho mejor.
También intentaron justificar el problema del empleo diciendo que en esas tierras, habría todo tipo de trabajos, como construir vallas y plantar setos y árboles.
Pero nosotros la mayoría de campesinos, no estuvimos de acuerdo con ellos, porque si eso sucede, se reducirá nuestro trabajo y no podremos mantener a nuestras familias.
Además el resultado más desastroso de los cercamientos será la casi total despoblación, porque tendremos que emigrar en busca de trabajo a las fábricas de las ciudades y nuestra situación cambiará a peor.
(Sandy Sánchez)